jueves, 18 de abril de 2019

Biografía lectora de Diane-Marie Alers-Maldonado


Desde Siempre Una Lectora


Me llamo Diane-Marie, tengo 16 años y soy una apasionada de la lectura. Amo leer y puedo pasar horas y horas leyendo. También, amo ser sorprendida por las narraciones tan detalladas que me hacen sentir partícipe del libro y amo los finales inesperados que me dejan descolocada. Amo cuando los libros me presentan una nueva perspectiva de algo que daba por hecho. Amo las memorias que tengo de niña leyendo en mi pequeño rincón de lectura.
El primer recuerdo que tengo relacionado con un libro es a los 4 años cuando mi papá antes de que me fuera a dormir me leía Cenicienta. Recuerdo las risas que surgían en el momento que llegaba la parte del hada madrina cuando transformaba la calabaza en un carruaje y los ratones en caballos; y por supuesto, el vestido roto de Cenicienta que se convertía en un hermoso vestido azul.
El libro que me volvió lectora es “Ahora puedo leer Mi Biblia” por Darly J. Lucas y lo leí por primera vez a los 8 años. Digo que me volví lectora con este libro ya que fue el primero que leí sola sin ayuda. También es el que más significó para mí porque fue el que me permitió conocer más a Dios y entenderlo. Generalmente, los libros que leo son en español; aunque, me gusta mucho leer en otros idiomas como el francés y el inglés. Siento que la lectura se disfruta más cuando se lee en idiomas diferentes. Soy muy cuidadosa con mis libros y por esa razón es que nunca los presto, me da miedo que los manchen o le dañen alguna hoja sin querer. Me cuesta mucho leer libros online, siento que no me puedo conectar con el libro o por lo menos no puedo disfrutarlo como yo quisiera si tuviese el libro en la mano. Me parece que para disfrutar una buena lectura aparte de la trama y la narración debe haber un libro físico, en el que puedas sentir la tapa y la textura de la hoja. Soy cautivada por el desarrollo de una buena trama romántica donde los personajes se empiezan a enamorar y luchan por conseguir su final feliz. Opto leer por las tardes en la terraza con música instrumental y una taza de café. Siento mucha tranquilidad en ese momento del día, y es cuando más me puedo desconectar de mis quehaceres. Personalmente, ese es mi combo perfecto para gozar la lectura.
Dos libros que me han tocado y me han hecho reflexionar son: Malala y el Diario de Ana Frank. El primero, cambió mi forma de pensar sobre los derechos a la igualdad en la educación. Cuando lo leí por primera vez, me recuerdo que pensé: “que privilegiada que soy, esa niña atravesó una gran lucha defendiendo su derecho a la educación y que nunca se dio por vencida; ni aún, por una bala que casi le cuesta la vida”. El segundo, también me impactó bastante porque pude leer lo que ella sentía, lo que pensaba, sus sueños y su primer amor. Me dolió cada oración de ese libro, y la frase que más pena me dio fue “Aquí termina el diario de Ana” porque sabía cuál había sido su trágico final. Ese libro, me hizo dar cuenta de lo que significa ser libre y como uno tiene que agradecer por la libertad que se disfruta todos los días.
Muchas veces dejo de leer porque la trama del libro no me gusta (por ejemplo, “Las crónicas marcianas” de Ray Bradbury). Otra razón puede ser el género literario que no me guste o porque no entiendo a qué quiere llegar el escritor. También, el tiempo invertido en mis estudios no me permite muchas veces poder terminar.
Las lecturas obligatorias que dan en la escuela como cuentos y novelas son en su mayoría buenas y me gustan, pero otras no. Eso me genera ansiedad y me desespero ya que debo tenerlo leído para algún examen o trabajo práctico; además que, si el libro no me gusta, se me vuelve muy pesado leerlo. La lectura obligatoria también tiene sus ventajas ya que a veces se le imposibilita a uno el poder dedicarse plenamente a la lectura a causa de los deberes cotidianos. Por lo tanto, el tener que leer para un trabajo escolar me obliga a volver a mi pasión (leer).
Creo que el sentido que tiene la literatura en la escuela es de desarrollar en el alumno la capacidad de analizar de una manera crítica, enseñar a pensar desde una mirada distinta y facilita la creatividad. También la literatura nos ofrece una amplitud de vocabulario, que la televisión, por ejemplo, muchas veces no brinda.
Mi mayor logro como lectora fue el poder leer un libro de 800 páginas y no aburrirme de él. Significó mucho poder terminar y lograr esa meta.  Mi objetivo actual es poder leer un libro de Borges y Cortázar, los cuales son grandes escritores y siento que el poder aprender algo de ellos me daría más confianza como lectora.
Leo porque es lo que me apasiona, aprendo a soñar y muchas veces me inspira a ser una mejor persona. Muchas veces leo solo para fantasear, sobre príncipes y princesas, dragones y villanos/as. Leo porque la lectura me divierte. Además, la diversión por la lectura la he sabido compartir con mi familia, por ejemplo: una vez fui con mi papá a una librería y compramos un libro titulado “La Herencia”, por John Grisham, y acordamos que lo íbamos a leer juntos. Mi papá al ver que nuestras lecturas iban a paso lento escondió el libro en su oficina. Cuando íbamos a leerlo por las tardes él “casualmente” sabía que era lo que iba a suceder. Una noche que no podía dormir, vi la luz encendida en la oficina de mi padre, me dirigí a verlo y al abrir la puerta descubrí la mayor traición de mi vida: ¡estaba leyendo el libro sin mí! No pude contener la risa en ese momento; aunque también, estaba un poco enojada. Desde ese momento, contamos esta anécdota para definir lo apasionados que somos por la lectura.
En conclusión, he crecido con la lectura y se ha vuelto parte de mí y centro de mi familia. Literalmente en mi casa tenemos MILES de libros en varios idiomas. Ya que mis padres son profesionales y han adquirido libros a lo largo del tiempo. Y mi casa se ha vuelto más una biblioteca que un hogar, ¡ya que hay más libros que amor! Tenemos libros de teología, historia, literatura, idioma, cocina, etc. Tanto son los libros que en vez de ropa en los placares tenemos libros, ya que recientemente nos hemos mudado a una casa más chica. Somos tres aficionados por la lectura. Desde siempre fui lectora y por siempre lo seré.

1 comentario:

  1. Interesante, personal y emotivo el recorrido que trazás sobre tu trayectoria de lectora. Amores con los libros a los que se les hace lugar donde sea porque no se los abandona, que despiertan lealtad o celos en un gesto que se lee como hilo que une o traición que enfurece.
    Gracias por compartir tu experiencia y ojalá en lo por venir no se acabe nunca el disfrute.

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