El camino de la literatura en mi
Mi primer recuerdo relacionado con un libro es
uno que tengo de muy chiquito. Cuando tenia 5 años vi una película de terror y
me asusté tanto que no pude dormir, mi mama tuvo la idea de leerme un cuento de
María Elena Walsh (Mi autora favorita hasta los 10/11 años) y pude descansar.
Cuando ya aprendí a leer le pedí a mi
mama si me compraba un libro que contenía unas historietas de un dibujito que
si mal no recuerdo se llama “Gaturro” y ese es, creo yo, el primer libro que leí
por deseo.
Mi lugar favorito para leer era y es la cama, me siento relajado y
me puedo concentrar al 100% en la lectura. Sinceramente hoy en día no soy de
leer libros, novelas, etc., pero si leo bastante en actividades que hago
cotidianamente como ver una serie con subtítulos o vagar por las redes sociales
leyendo historias, publicaciones, cosas que me cuenta la gente.
Mi mayor frustración a la hora de leer es el
no entender alguna frase o palabra clave. Me frustra demasiado ya que luego de
darme cuenta que no la entiendo me quedo pensando mucho tiempo en que es lo que
quiso decir el autor con eso y me desconecto de la lectura, me distraigo
completamente.
Yo tengo una lectura, a mi parecer, bastante ordinaria y simple.
Leo de principio a fin y no me salteo paginas ni partes que me aburran o nada
por que considero que luego pueden ser cruciales en algo que pase en la trama.
Cuando comencé la secundaria vi que la
escuela, a diferencia de la primaria, le daba otro sentido a la lengua y
literatura. Era como que tenia otro objetivo. El objetivo que descubrí que
tenia la enseñanza de esta en la escuela secundaria estaba mas orientada a que
el adolescente aprenda a usar las palabras, a tener una nueva mirada del uso
del lenguaje y como interpretar lo que nos dicen los demás (ya sea en un libro
o en una entrevista de trabajo). A mi sinceramente nunca me gusto mucho la
literatura, la sentía pesada, cansadora, como obligatoria y eso me quitaba
mucho interés. Pero este año, 4to, empecé a sentir algo que antes no, me comenzó
a interesar el ver como hay libros y novelas que están preparados para que uno
los descifre y los entienda de distintas maneras. Hubo una clase en la que había
que utilizar 10 15 palabras y conectores para armar una breve frase o texto. Creía
que era imposible y me desvié muchísimo de la consigna agregando elementos que
no debía. Cuando escuche lo que mis compañeros escribieron, la profundidad y el
significado que le dieron a las palabras, como jugaron con ellas, me asombre muchísimo
y lo intente de nuevo. Fue como una inspiración a intentar hacer algo que para mí
no se podía y eso, eso me lo mostro la literatura.
No tengo ningún genero ni autor ni
genero favorito o que despierte mayor o menor interés en mi.
Leer para espantar el miedo con amorosa compañía de madre y una historia que te dio sueños tranquilos. Bello comienzo de una biografía en construcción.
ResponderBorrarEse momento de escritura que rescatás es un instante maravilloso, ese en que hacés una muy buena lectura del sentido que tiene la lectura y que también puede suceder en la escuela; pequeña revelación en que el escritor se ve lector y viceversa.
Ojalá encuentres el libro que te acelere el pulso, detenga el tiempo, te lleve de viaje y te convierta en lector apasionado. Ese libro existe y la manera de encontrarlo es leyendo y escribiendo.
Gracias por compartir.