Letras Vivas
Los primeros
recuerdos que se me vienen a la cabeza relacionado con los libros se remontan a
cuando mi mamá me leía antes de dormir. Siempre me leía uno diferente, o si el
libro era muy largo, un par de capítulos del mismo. Esto lo hacía para inculcarme
la lectura desde chico ya que ella lee mucho y lo considera algo muy importante.
El primer
libro más o menos largo que leí solo se llama 20 pisos de terror. Recuerdo que
lo leí cuando tenía 10\9 años porque mi hermano mayor lo había leído bastantes
años antes. Es un libro que me atrapó mucho desde el comienzo y que lo terminé
en muy poco tiempo, esto suele pasar cuando un libro me gusta mucho
Si bien es
desprestigiado en las universidades, como dijo la profesora, el policial es mi
género favorito. Esto se debe a que me gusta mucho el suspenso y también está
muy bueno ese sentimiento de que el lector se sienta el detective e intente
saber quién es el criminal.
Igualmente,
tengo el presentimiento de que, al terminar el año, cuando sepa como analizar
los libros y ver lo que de verdad me quieren decir, mi género favorito pase a
ser otro.
Sinceramente
no soy de leer en bibliotecas. Prefiero comprar un libro en una librería y
leerlo en mi casa, me es mucho más fácil concentrarme así. Debido a que
necesito estar en silencio para leer, me resulta imposible y muy cansino leer
en la escuela o sitios con mucho ruido.
Casi siempre
que leo, el idioma en que lo hago es español ya que es el único idioma que sé
al %100. Pero como en la escuela tengo italiano de materia, de vez en cuando
tengo que leer en ese idioma. No es tan complicado porque los dos son muy
parecidos.
El avance de
las tecnologías hizo que deje de darle importancia a los libros. Si bien no
dejé de leer, quizá no lo hago con la frecuencia que me gustaría y esto se debe
al tiempo que pierdo con el celular.
Un libro que
me dejó una enseñanza de vida muy grande es Fahrenheit 451. Ya que si
comparamos en lo que se convirtió la sociedad del libro y en lo que se está convirtiendo
nuestra sociedad, encontramos semejanzas que pueden dejar los pelos de punta y
dejarte pensado durante días. Mi autor favorito justamente es Ray Bradbury,
quien escribió esta novela.
No sé si diría
que tengo una hazaña como lector. Pero mi mayor reto como lector fue haber leído
en 2 días “El Guardián Entre el Centeno” (libro muy pesado y en muchas partes
muy aburrido) y “Fahrenheit 451”, que como dije en el párrafo anterior es un
libro que me gustó mucho.
Una
frustración como lector sería dejar libros que me gustaban por la mitad, como “Los
Autoestopistas Galácticos” de Douglas Adams una serie de 3 novelas de una misma
saga
Leo porque
siento que me puede transmitir cosas que, por ejemplo, ver películas no. Ya que
vos estás leyendo una historia, pero no viéndola. Y al no verla te podés imaginar
todo dentro de tu cabeza, sos vos el que pone color, el que se imagina a los protagonistas
o el escenario, acompañado de los datos que te da el libro.
Pero, aunque
me gustaría, no siempre leo. Y esto pasa por las distracciones, por posponer
siempre una lectura, o por poner una cosa por encima de la otra. Sé que tengo
que cambiar eso para leer, pero esa es la ironía de ser un vago, capaz de saber
los problemas, pero no solucionarlos.
El sentido de
la literatura en el colegio es, creo yo, el de enseñarnos a entender bien cómo
leer y cómo entender los libros. Para esto es obvio que nos tienen que dar una
lectura obligatoria, de la cual estoy a favor ya que si no sería imposible esta
tarea. Además, casi siempre que nos hacen leer libros en la escuela son libros
muy buenos que dejan alguna enseñanza.
La hora en la
que a mí más me gusta leer es a la noche, justo cuando me acuesto. Porque sé
que no tengo que hacer nada más que leer y eso me da mucha paz. Además, también
es el momento del día que más me gusta, siento que a la noche soy mucho más creativo
que de día.
Mi manera de
leer es, casi siempre, todo de corrido y sin pausas. Si un libro me gusta mucho
no puedo parar de leerlo, no me despego del libro hasta terminarlo.


Compañeros de camino, acá están tus libros como testimonio vivo de esta trayectoria que dibuja tu historia lectora que comenzó llevada de la mano de tu madre que abrió ese mundo con amor y deleite. Así, nos pasa a quienes tuvimos este origen, cada vez que abrimos un libro, volvemos a ese instante intenso como un abrazo y ahí nos quedamos a calentarnos el alma, las manos, los ojos.
ResponderBorrarOjalá no cambies sino que sumes géneros preferidos.
Gracias por compartir.