viernes, 19 de abril de 2019

Biografia lectora de Ezequiel Gayoso


Un universo por libro


Desde chico que tengo una relación con los libros, ya que mi mamá siempre me impulsaba en la lectura, siendo el primer recuerdo con ellos una feria de libros usados en la que conseguí mi primer libro : una recopilación de relatos de terror.
Desde que tengo memoria tengo gusto por la lectura, prefiriendo leer en mi casa a la tarde y preferentemente en español , y actualmente (gracias al avance en las tecnologías) prefiero leer desde  mi celular o mi computadora, también por el hecho de que no me gusta prestar libros ni subrayarlos o marcarlos.
Tengo un gusto por los libros de género policial y de suspenso, siendo libros de este género los protagonistas de mi mayor hazaña y, a la vez, mi mayor frustración. Mi mayor hazaña fue la lectura de 170 páginas en un día y mi mayor frustración es la dificultad de concentrarme en la lectura en totalidad, siendo frustrante la pérdida del hilo durante la lectura.
Normalmente leo por gusto propio o por responsabilidad, la lectura de gusto propio serian libros referentes a los géneros nombrados anteriormente ( policial y suspenso) ,y por responsabilidad seria las lecturas del colegio, llegando a disfrutar algunas de estas.
Dejo de leer en el momento del cansancio, el aburrimiento o si encuentro algo que en lo personal me resultaría mejor para hacer en el momento, Ya sea ejercicio u otras actividades. Abandonar la lectura por aburrimiento en las lecturas de gusto propio es constante, ya que suelo ser muy selectivo con los libros que leo.
Soy muy lineal con respecto a cómo leer los libros, comenzando desde el principio sin saltear paginas (aunque a veces la ansiedad me gana y termino leyendo salteando un par de páginas).
En lo personal, todo libro puede dejar una huella en las personas, dependiendo de cómo lea el libro cada una de ellas. Siempre tomo cada lectura como un nuevo aprendizaje, ya que no hay ninguna lectura que por mal no venga.

1 comentario:

  1. Entonces, bienvenida la lectura en la escuela que nos entrena en esas habilidades tan necesarias como la concentración, el pensamiento crítico, la adquisición de más y más palabras para nombrar al mundo y a nosotros mismos. Con placer o sin él, por obligación o porque sí, la lectura siempre es un ejercicio de libertad que sólo es posible llevar a cabo si se sabe leer. De ahí que nuestro trabajo tenga tanto de intensidad, de atracción y rechazo porque leer se convierte en leerse. Así, entre el placer y el deber, la lectura es una actividad que no escapa a este vaivén, interesantísimo, porque nos va construyendo como seres responsables.
    Gracias por compartir.

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